Cada cabeza y corazón merecen felicitación personalizada
- Iria Gálvez Trigo
- 14 feb 2020
- 1 Min. de lectura
Hoy he podido apreciar en mi tutor de centro un comportamiento que me ha agradado mucho: felicita al alumnado por las notas, no atendiendo a lo altas que sean estas en general, si no a lo altas que son para el nivel de cada alumno en particular. El tutor conoce a cada alumno a la perfección y sabe quién es capaz de más o de menos. Siempre los anima a mejorar y a dar más de sí, y les insiste en que él no quiere alumnos de buenas notas y que valgan como estudiantes, sino que sean maduros como personas. Tras ello he podido reafirmar aquello de que a cada alumno se le ha de ofrecer una educación personalizada, puesto que cada mente es única y aprende de una manera diferente. Yo cumplo un poco con esa labor estos días, puesto que no paro de pasearme por las mesas para ofrecer ayuda a los alumnos y explicarles a aquellos que más lo necesitan los contenidos de varias maneras diferentes. Además he de destacar que hoy el dibujo de un alumno me ha alegrado el día y el fin de semana entero, puesto que en él me ha puesto: “eres la mejor profe”, y nos ha dibujado a los dos junto a un árbol. Tiene una valor mayor porque el alumno me acaba de conocer hace dos días, ya que he estado malo varias semanas. Se le ve además un niño tímido y muy frágil. Me llena de ternura su buena intención y cariño.
Comments